Cómo usar una prensa francesa: proporción, molienda y tiempo
Cómo usar una prensa francesa: proporción 1:15, molienda gruesa, agua a 94 °C y 4 minutos. Tabla por tamaño de prensa y trucos para evitar posos.
Para usar bien una prensa francesa (o cafetera de émbolo) la clave es la proporción: 1:15, es decir, 1 gramo de café por cada 15 gramos (ml) de agua. En una prensa de 500 ml eso son unos 30 g de café molido grueso para 450 ml de agua, y 60 g si llenas una de 1 litro. Calienta el agua a 93–96 °C, deja reposar 4 minutos, baja el émbolo despacio y sirve todo el café en ese momento. Si no tienes báscula, empieza con 2 cucharadas soperas colmadas (unos 14 g) por taza grande de 240 ml. Entre 1:12 (muy intenso) y 1:16 (más ligero) está el rango en el que casi todo el mundo encuentra su punto.

La prensa francesa es la cafetera que más uso en casa los fines de semana, cuando no hay prisa. Es barata, no gasta filtros y da un café con mucho cuerpo. Pero también es la que más se estropea por un error tonto: echarle café a ojo. En esta guía tienes la proporción exacta, una tabla para cada tamaño de prensa, la molienda, el paso a paso que sigo yo y cómo arreglar un café con posos o amargo.
La proporción ideal para la prensa francesa (de 1:12 a 1:15)
La proporción es la relación entre el peso del café y el del agua. Como 1 ml de agua pesa 1 g, una proporción 1:15 significa 20 g de café para 300 ml de agua, 30 g para 450 ml, y así sucesivamente. Pesar en gramos es la única forma de repetir la misma taza, porque una cucharada puede variar hasta un 40 % según la molienda y lo colmada que vaya.
Para el café de filtro, la referencia de la Specialty Coffee Association (la llamada Golden Cup) es de unos 55 g de café por litro, más o menos 1:18. En la prensa francesa conviene ir algo más cargado: el filtro metálico deja pasar aceites y partículas finas y todo el café se infusiona a la vez en el agua, así que el rango habitual va de 1:12 a 1:16:
| Proporción | Café por litro | Cómo sabe | Ideal para |
|---|---|---|---|
| 1:12 | 83 g | Muy intenso, denso, casi meloso | Con leche, tuestes oscuros |
| 1:13 | 77 g | Fuerte y con mucho cuerpo | Cortado o con un chorro de leche |
| 1:15 | 67 g | Equilibrado y redondo | El punto de partida de cada día |
| 1:16 | 62 g | Más ligero y aromático | Tuestes claros, café solo |
| 1:17 o más | 59 g o menos | Suele quedar aguado | Casi nunca compensa |
Mi consejo: empieza en 1:15, pruébalo solo y ajusta de un paso en un paso. Si te parece flojo, ve a 1:14 o 1:13; si lo notas pesado o amargo, prueba 1:16 antes de tocar nada más. Si quieres comparar con otras cafeteras (goteo, V60, espresso, italiana o cold brew), lo tienes todo en nuestra guía de cuánto café por taza.
Prensa francesa (clásica)
- Café
- 30 g, tueste medio
- Agua
- 450 ml
- Molienda
- Gruesa
- Temp. del agua
- 93–96 °C
- Tiempo
- 4 min + 1–2 min de reposo
Cuánto café echar: tabla por tamaño de prensa
Ojo con las «tazas» que marcan las prensas. Bodum y la mayoría de marcas cuentan una taza como unos 120–125 ml, no como un tazón. Por eso una prensa «de 8 tazas» es de 1 litro, que en la práctica son tres o cuatro tazas grandes. Además, nunca se llena hasta el borde: el café y el émbolo ocupan sitio, así que se echa algo menos de agua. La tabla usa cantidades reales de agua:
| Prensa (capacidad nominal) | Agua que echar | Café a 1:15 | Café a 1:12 (fuerte) | Cucharadas soperas colmadas (≈7 g) a 1:15 |
|---|---|---|---|---|
| 3 tazas (350 ml) | 300 ml | 20 g | 25 g | 3 |
| 4 tazas (500 ml) | 450 ml | 30 g | 37 g | 4–5 |
| 8 tazas (1 L) | 900 ml | 60 g | 75 g | 8–9 |
| 12 tazas (1,5 L) | 1.350 ml | 90 g | 112 g | 13 |
| Por taza grande | 240 ml | 16 g | 20 g | 2–2½ |
Las cucharadas se refieren a una cucharada sopera colmada de café molido grueso, unos 7 g. Rasa lleva unos 5 g, así que si enrasas la cuchara añade aproximadamente un 40 % más. El café molido grueso, además, ocupa más que el fino para el mismo peso: otro motivo para fiarse más de la báscula que de la cuchara.
Hacer una sola taza en una prensa grande se puede, pero la capa de café queda muy fina, se enfría antes y extrae peor. Si sueles hacer café para ti solo, merece la pena una prensa pequeña de 350 ml.
La molienda para prensa francesa: gruesa
La prensa francesa filtra con una malla metálica de agujeros relativamente grandes y el café pasa varios minutos en contacto con el agua. Las dos cosas llevan a la misma conclusión: molienda gruesa, con partículas de unos 0,8–1,2 mm, parecida a la sal gorda o al pan rallado grueso.

- Demasiado fina (como sal fina o menos): el émbolo cuesta de bajar, las partículas pasan la malla y acaban como barro en la taza, y el café sale amargo y áspero por sobreextracción.
- Demasiado gruesa (como pimienta partida): el café queda ácido, aguado y con un punto a té porque en 4 minutos el agua no extrae lo suficiente.
- En su punto: el émbolo baja con una presión suave y constante en 15–20 segundos y el café sabe dulce y redondo.
Aquí un molinillo de muelas se nota muchísimo. Los de cuchillas mezclan polvo y trozos, y ese polvo es justo el que forma los posos. Si compras el café ya molido, busca paquetes que pongan «prensa francesa» o «molienda gruesa»: el molido normal del súper está pensado para cafeteras de goteo o italianas y es demasiado fino. El tueste también influye: los medios y medio-oscuros son los clásicos para la prensa, mientras que los claros agradecen una molienda un poco más fina y una proporción 1:16 (más en nuestra guía de tipos de tueste de café).
Cómo usar una prensa francesa paso a paso
Este es el método que sigo con una prensa de 500 ml. Para otros tamaños, adapta las cantidades con la tabla de arriba.
- Calienta el agua. Hierve unos 600 ml de agua filtrada o de mineralización débil (lo que sobra es para precalentar) y déjala reposar 30–60 segundos para que baje a 93–96 °C. En zonas altas, donde el agua hierve por debajo de 100 °C, puedes usarla directamente.
- Precalienta la prensa. Echa un poco de agua caliente en la jarra vacía, dale unas vueltas y tírala. Una jarra de vidrio fría le roba varios grados al café.
- Pesa y muele. Pesa 30 g de café en grano y muélelo grueso justo antes de preparar. El café molido pierde aroma en cuestión de minutos.
- Café y agua. Pon la prensa sobre la báscula, añade el café, pon la báscula a cero y vierte 450 g de agua procurando mojar todo el café. Pon un temporizador de 4 minutos.
- Remueve o rompe la costra. Al minuto se forma una costra de café flotando. Dale 3 o 4 vueltas suaves con una cuchara de madera, o rómpela a los 4 minutos (mira el método sin posos de más abajo).
- Baja el émbolo despacio. A los 4 minutos coloca la tapa y empuja con una presión suave y uniforme. Si se resiste mucho, la molienda es demasiado fina; no lo fuerces, que puede salpicar café hirviendo.
- Deja asentar y sirve. Espera 1–2 minutos para que los finos se vayan al fondo y sirve todo el café en las tazas o en un termo. Deja en la jarra el último centímetro o dos: ahí está el barro.

Un método con menos posos (sin hundir el émbolo en el café)
James Hoffmann, campeón mundial de baristas en 2007 y divulgador muy conocido, popularizó una técnica más lenta que da una taza mucho más limpia. Prepara el café igual durante 4 minutos, remueve la costra para que el café se hunda, retira la espuma y los restos que flotan con dos cucharas y espera otros 5–8 minutos. Luego baja el émbolo solo hasta la superficie del líquido, usando la malla como colador y no como pistón, y sirve con suavidad. Tarda más, pero ese reposo extra deja que casi todas las partículas finas se queden en el fondo. Yo lo reservo para el fin de semana; entre semana, la versión clásica de 4 minutos va de sobra. Los tiempos de reposo, y qué pasa si te pasas, los trataremos en una guía aparte.
Errores comunes con la prensa francesa (posos y amargor)
Café con posos o arenoso
- Molienda fina o irregular: pasa a una molienda más gruesa o a un molinillo de muelas.
- Servir hasta la última gota: para antes de llegar al fondo de la jarra.
- Bajar el émbolo de golpe: el empujón levanta el café y fuerza los finos a través de la malla. Tómate 15–20 segundos.
- Filtro gastado o doblado: si se escapa café por los bordes, la malla o el muelle están dañados. Los repuestos cuestan poco.
Un poco de turbidez y algo de cuerpo en el fondo de la taza es normal en una prensa francesa: forma parte de su gracia. Notar arenilla al beber, no.
Café amargo
- Dejar el café en la prensa: el émbolo no detiene la extracción. El líquido sigue en contacto con el café de debajo del filtro y poco a poco se vuelve amargo y astringente. Sírvelo todo al momento.
- Agua recién hervida con un tueste oscuro: déjala reposar un minuto.
- Demasiado café o demasiado tiempo: prueba 1:16 o baja el reposo a 3 minutos y medio.
- Prensa mal lavada: los aceites viejos del café se enrancian y dan un sabor amargo y a rancio.
Café flojo o ácido
- Poco café: es el error más habitual. Una cucharada rasa por «taza» en una prensa grande te puede dejar cerca de 1:25. Pésalo.
- Agua demasiado fría: por debajo de unos 90 °C la extracción se frena.
- Molienda demasiado gruesa o poco tiempo: afina un punto o alarga 30–60 segundos.
- Café viejo: el grano está en su mejor momento entre 1 y 4 semanas después del tueste.
Cafeína y salud: lo que cambia con la prensa francesa
Una taza de 240 ml de café de prensa a 1:15 suele tener entre 80 y 135 mg de cafeína, en la línea del café de filtro (unos 95 mg por taza de 240 ml según la base de datos FoodData Central del USDA). Si lo haces más cargado, a 1:12, sube. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera seguros para un adulto sano hasta 400 mg al día y dosis únicas de hasta 200 mg, y recomienda no pasar de 200 mg diarios durante el embarazo. La FDA estadounidense da la misma cifra de 400 mg. Tienes el detalle bebida por bebida en cuánta cafeína tiene un café.
La diferencia de verdad está en el filtro. El papel retiene dos aceites del café, el cafestol y el kahweol, y la malla metálica los deja pasar. Los ensayos controlados que resumieron Urgert y Katan (Annual Review of Nutrition, 1997) mostraron que el cafestol sube el colesterol LDL («malo»), y el café sin filtrar, como el de prensa, el hervido o el turco, tiene mucho más que el de filtro. Un gran estudio noruego (Tverdal y colaboradores, European Journal of Preventive Cardiology, 2020) también asoció el café filtrado con una mortalidad más baja que el café sin filtrar. Una o dos tazas de prensa al día no suponen un problema para la mayoría, pero si tomas varias y tienes el colesterol alto, plantéate pasar alguna a café de filtro de papel, por ejemplo con una V60. Esto es información general, no consejo médico.
Cómo limpiar la prensa francesa
Una prensa limpia es la mitad del sabor. Los aceites del café se pegan al vidrio y, sobre todo, a la malla, y se enrancian en pocos días.
- Tira los posos a la basura orgánica o al compost, nunca por el fregadero, porque atascan las tuberías. Echa un poco de agua, remueve y vacía la mezcla en un colador o en el cubo marrón.
- Acláralo después de cada uso con agua caliente y una gota de lavavajillas, subiendo y bajando el émbolo varias veces.
- Desmonta el filtro una vez a la semana. Desenrosca la varilla y separa la malla, el disco en espiral y la placa en cruz. Frótalos con un cepillo suave, acláralos y sécalos antes de montarlos.
- Limpieza a fondo una vez al mes: deja las piezas en remojo 15–30 minutos en agua caliente con una cucharada de bicarbonato, o en vinagre blanco y agua a partes iguales si tienes agua dura y ves marcas blancas en el vidrio.
- Lavavajillas: muchas jarras de vidrio de borosilicato y piezas de acero inoxidable lo aguantan, pero revisa tu modelo. Los marcos de plástico y las asas de madera normalmente no.
Guárdala seca y con el émbolo fuera, para que no quede agua atrapada en la malla.
Prensa francesa frente a otras cafeteras
En cuerpo, la prensa francesa está entre el café de filtro y el espresso. Frente a una V60 con filtro de papel da una taza más densa y aceitosa, con menos limpieza pero más textura. Frente al espresso, está mucho menos concentrada: alrededor de un 1,3–1,6 % de sólidos disueltos contra un 8–12 % en un espresso, como explicamos en la diferencia entre café y espresso. Y frente a la cafetera italiana, que en España es la reina de muchas cocinas, la prensa da un café menos intenso y tostado, pero más dulce y con más matices del grano. Como es una cafetera de inmersión con molienda gruesa, también es de las formas más fáciles de hacer café frío: usa entre 1:5 y 1:8 con agua fría y déjalo en la nevera 12–18 horas (la receta completa está en cómo hacer cold brew en casa).
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cucharadas de café se echan en una prensa francesa?
Unas 2 cucharadas soperas colmadas por taza grande de 240 ml (unos 16 g). Eso son 4–5 cucharadas para una prensa de 500 ml y 8–9 para una de 1 litro, a 1:15. Si la cuchara va rasa, cuenta unos 5 g por cucharada y echa más. El cacito medidor que trae la prensa Bodum lleva unos 7 g.
¿Qué molienda hay que usar en la prensa francesa?
Gruesa: partículas de unos 0,8–1,2 mm, como sal gorda. Al tacto debe notarse granulada, nunca en polvo. En la mayoría de molinillos de muelas está en el tercio más grueso de la escala.
¿Se puede hacer espresso en una prensa francesa?
No. El espresso necesita agua empujada a unos 9 bares de presión a través de café molido fino durante 25–30 segundos, y la prensa funciona por infusión y gravedad. Lo que sí puedes hacer es un concentrado fuerte para bebidas con leche: proporción 1:8, molienda media-gruesa y 4 minutos de reposo, y mezclarlo con leche espumada. Queda rico, pero sin crema ni la textura densa de un espresso de verdad.
¿Cuánto café para una prensa de 1 litro?
Una prensa de 1 litro admite unos 900 ml de agua, así que necesitas 60 g de café a 1:15, o 75 g si te gusta fuerte. Son unas 8–9 cucharadas soperas colmadas.
¿Hay que remover el café en la prensa francesa?
Sí, con suavidad. Unas vueltas al minuto, o romper la costra a los 4 minutos, asegura que todo el café se moje y se extraiga por igual. Evita remover con fuerza justo antes de bajar el émbolo, porque levantas los finos y la taza sale más turbia.
¿Por qué cuesta tanto bajar el émbolo?
Porque la molienda es demasiado fina o has puesto demasiado café para el tamaño de la prensa. Las partículas finas tapan la malla y hacen resistencia. Sube un poco el émbolo, vuelve a bajarlo más despacio y la próxima vez muele más grueso.